Cuando la quimioterapia entra en el cuerpo, los sensores en el sistema digestivo y el cerebro detectan su presencia como una sustancia extraña. En una serie compleja de señales entre el cerebro y la boca, el estómago, el intestino delgado y el torrente sanguíneo, la medicación estimula el “centro de vómito” en el cerebro. Varios productos químicos, incluyendo los llamados serotonina y sustancia P, son liberados, desencadenando la náusea y los vómitos. Este es el esfuerzo del cuerpo para deshacerse de la sustancia extraña.

Algunas personas experimentan los efectos de NVIQ dentro de las primeras horas de recibir quimioterapia. Los médicos llaman a esta reacción “náuseas y vómitos agudos”. Otros pacientes no sienten síntomas el día de la quimioterapia, pero pueden desarrollar náuseas y vómitos durante los próximos días. Esta condición se llama “náuseas y vómitos retrasados”.

No debe suponer que las náuseas y los vómitos que ocurren un día o dos después del tratamiento no están relacionados con la quimioterapia. Es importante informarle a su médico o enfermera cuando experimente estos síntomas, sin importar cuándo ocurran.

Debido a que algunas personas que reciben quimioterapia esperan sentirse enfermas, comienzan a experimentar síntomas incluso antes de que comience su tratamiento. A esto se lo conoce como “náuseas y vómitos anticipados”. A veces, las vistas, los sonidos o los olores de la sala de tratamiento pueden provocar esta reacción.

Tratamientos para náuseas y vómitos

Su médico decidirá qué fármacos se deben prescribir según el tipo de quimioterapia que esté recibiendo y la cantidad de náuseas y vómitos que se pueden esperar. A veces, los pacientes reciben fármacos contra las náuseas por vía intravenosa a través de una aguja insertada en una vena. Otros medicamentos contra las náuseas están disponibles en forma de píldora o líquido para tomar por vía oral, como un parche cutáneo o como un supositorio (una cápsula suave en forma de cono o cilindro que contiene un medicamento que se disuelve en el recto).

Después de la quimioterapia, también se le pueden administrar medicamentos contras las náuseas para tomar en casa. Es importante entender cómo deben tomarse estos fármacos. Para evitar los efectos de NIVQ, algunos medicamentos están diseñados para ser tomados durante varios días, así usted sienta náuseas o no. Otros están destinados a ser tomados solo cuando usted sienta náuseas. Si tiene preguntas sobre cuándo debe tomar su medicamento contra las náuseas, asegúrese de llamar a su médico o enfermera.

Es vital que tenga una comprensión clara del orden en que toma sus medicamentos-quimioterapia (ya sea por vía intravenosa o por vía oral) y fármacos contra las náuseas-, así como los tiempos en que los toma.

Si está tomando los medicamentos según las indicaciones y continúa sufriendo los efectos de NVIQ, comuníquese con su médico de inmediato. Es muy importante mantenerse hidratado (mantenga líquidos en su sistema) para que las sales del cuerpo, o electrólitos, permanezcan en equilibrio y las células puedan funcionar correctamente. Generalmente, los fármacos contra las náuseas se clasifican en las siguientes categorías:

Los corticoesteroides. Relacionados con la hormona natural llamada cortisol, los corticoesteroides son ampliamente utilizados para ayudar a evitar los efectos de NVIQ. Se han utilizado con éxito durante muchos años, sobretodo para evitar la náusea y el vómito retrasados. Los corticoesteroides como la dexametasona pueden administrarse en muchas formas diferentes y, a menudo, se combinan con otros medicamentos contra las náuseas para obtener el máximo beneficio.

Los antagonistas de la serotonina. Este tipo de medicamentos bloquea sustancias naturales de enviar una señal al cerebro que causa vómitos. El palonosetron (Aloxi) continúa trabajando durante días después de una sola inyección. Puede prevenir las náuseas y vómitos agudos y retrasados. Otros antagonistas de la serotonina disponibles en los Estados Unidos incluyen ondansetron (Zofran al igual que otros), granisetron y dolasetron (Anzemet), que pueden administrarse en forma de píldora o inyección. El ondansetron y granisetron están disponibles en forma líquida, y el ondansetron también viene en forma de tableta que se disuelve en la boca. Estos tipos de medicación son especialmente útiles para las personas que tienen problemas para tragar pastillas o para no devolverlas cuando sienta náuseas.

Los antagonistas de la dopamina. La metoclopramida (Reglan al igual que otros) y la proclorperazina son dos medicamentos de uso común en esta clase de fármacos. A menudo se recetan para náuseas y vómitos “adelantados”, es decir, para síntomas que ya no están controlados con otros tipos de medicamentos.

Los inhibidores NK-1. Esta es la clase más nueva de medicinas para evitar los efectos de NVIQ. Aprepitant (Emend al igual que otros) se utiliza cuando los pacientes reciben quimioterapia que es muy probable que cause náuseas agudas o atrasadas y vómitos. Disponible como una cápsula, aprepitant se toma antes de una sesión de quimioterapia y durante dos días después. Un fármaco relacionado, fosaprepitant dimeglumina (Emend para inyecciones), se administra por vía intravenosa y se convierte en aprepitant una vez dentro del cuerpo.

Los cannabinoides. Estos medicamentos contienen una forma purificada del ingrediente activo que se encuentra en la marihuana. Durante varios años, los médicos han prescrito dronabinol (Marinol al igual que otros) comprimidos como un medicamento contra el vómito. En 2006, la Administración de Alimentos y Fármacos de los Estados Unidos aprobó los comprimidos de nabilona (Cesamet), que pueden controlar el NVIQ en pacientes con cáncer que no han recibido el auxilio adecuado por otros medicamentos contra las náuseas. Al igual que la marihuana, el dronabinol y la nabilona pueden causar sedación (relajación o somnolencia) y cambios de humor.

El tratamiento para los mareos. Al igual que los cannabinoides, estos tipos de medicamentos son útiles para reducir cualquier náusea o vómito que se prolongue más de unos días después de la quimioterapia. La escopolamina (Transderm Scop) viene como un parche que se coloca en la piel detrás de la oreja. Aunque la escopolamina no estaba destinada originalmente a las personas que reciben quimioterapia, puede usarse para tratar los efectos de NVIQ.

Los fármacos contra la ansiedad. Medicamentos como el lorazepam (Atiban al igual que otros) se utilizan para sedar a los pacientes y para ayudar a bloquear las náuseas y vómitos. Los sedantes pueden administrarse por vía intravenosa y en forma de píldora. Para evitar volverse dependiente de tales medicamentos, debe elaborarse un programa cuidadoso con su médico o enfermera.

Los inhibidores de ácido estomacal. Conocidos como inhibidores de la bomba de protones y antagonistas del receptor H2 de histamina, estos medicamentos bloquean la formación de ácido estomacal. Esto reduce la indigestión y acidez, que a veces pueden conducir a náuseas y vómitos. Todos estos medicamentos se pueden comprar sin receta médica, y a menudo están disponibles en formas menos costosas y genéricas. Asegúrese de hablar con su médico primero antes de usar medicamentos de venta libre. Ejemplos de estos fármacos incluyen omeprazol (Prilosec y otros), lansoprazol (Prevacid y otros), pantoprazol (Protonix y otros), cimetidina (Tagamet y otros), famotidina (Pepcid y otros) y ranitidina (Zantac y otros).

Cómo lidiar con las náuseas y los vómitos

Además de los tratamientos médicos para las náuseas y vómitos, hay cosas que puede hacer para aliviar los síntomas. Por ejemplo:

  • Coma y beba despacio. Trate de consumir comidas pequeñas durante el día en lugar de un gran desayuno, almuerzo, o cena.
  • Evite los alimentos dulces, fritos o grasos, así como los alimentos con olores fuertes. Comer alimentos fríos o a temperatura ambiente puede ayudarle a evitar olores fuertes.
  • Asegúrese de que entienda completamente las instrucciones de su médico y enfermera al tomar medicamentos contra las náuseas.
  • Use ropa suelta que no se fije ni añada estrés a su cuerpo.
  • Enjuáguese la boca con frecuencia para eliminar cualquier mal sabor. Utilice una solución compuesta de un cuarto de galón de agua, media cucharadita de sal de mesa y media cucharadita de bicarbonato de sodio. Es importante mantener un buen cuidado bucal, y el enjuague es parte de eso.
  • Pruebe el jengibre para ayudar a aliviar las náuseas. Tomar té de jengibre puede ser eficaz, así como comer paletas o pastillas de jengibre.
  • Asegúrese de estar tomando suficientes líquidos. Las bebidas que proporcionan electrolitos importantes incluyen Gatorade y Pedialyte, una solución de venta libre hecha para los bebés que pueden ser utilizados por adultos también. Si usted encuentra que no puede beber suficiente agua y otros líquidos, su médico puede recetarle líquidos intravenosos (IV).
  • Pregúntele a su enfermera o doctor acerca de la nutrición adecuada, lo cual es especialmente importante durante este tiempo. Su equipo de atención médica puede recomendarle a un dietista certificado que le ayude y le guíe en los alimentos y la salud.
  • Infórmese con su médico si cualquier otro medicamento que esté tomando requiere de precauciones especiales.