La náusea es un efecto secundario común de la quimioterapia y la radiación. También puede experimentar otros síntomas, tales como la fatiga, una sensación de plenitud, un cambio en el sabor de los alimentos, o fuerte acidez estomacal. Hable con su médico acerca de los medicamentos contra las náuseas para aliviar o prevenir los síntomas. También hay una serie de cosas que usted puede hacer por su cuenta para ayudarse a sentirse mejor.

Cómo manejar la nausea

Estos sencillos pasos le ayudarán a menudo a hacerle frente a las náuseas asociadas con la quimioterapia o la radiación:

  • Enjuáguese la boca con frecuencia para eliminar cualquier mal sabor.
  • Distráigase con música, televisión u otras actividades que disfrute.
  • Use ropa suelta que no se fije ni añada estrés a su cuerpo.
  • Evite los alimentos fuertemente perfumados que puedan provocar náuseas.
  • Explore cómo sus papilas gustativas puedan haber cambiado. Compruebe cuáles alimentos tienen mejor sabor ahora.

Si acaba de sufrir un ataque de náuseas y vómitos:

  • Una hora más o menos después de vomitar, intente tomar pequeños sorbos de líquido o chupe trozos de hielo. Esto ayuda a componer el estómago.
  • Comer galletas o pan tostado también puede ayudar. Debido a que son suaves, estos alimentos son buenas opciones para el estómago y no causan malestar.
  • Tener a alguien que se quede con usted puede brindarle el aliento que necesita para relajarse, lo que también ayuda a aliviar su estómago.

Cómo aumentar su apetito
Haga todo lo posible para mantener una dieta nutritiva durante y después del tratamiento contra el cáncer. Comer bien no solo se trata de sentirse mejor. También es importante para su salud y recuperación. Sugerimos los siguientes consejos:

  • Haga que la atmósfera sea más agradable durante la hora de la comida, utilizando servicios de mesa coloridos, flores o hasta música de fondo. Organice su plato de forma atractiva y adorne la comida.
  • Coma platillos más pequeños con frecuencia durante el día en lugar de dos o tres comidas grandes.
  • Coma meriendas saludables entre las comidas.
  • Trate de crear una rutina diaria de comer comidas y meriendas a la misma hora cada día. Cumpla con este programa, incluso cuando no tenga hambre.
  • Mantenga unas meriendas a mano. La gente tiende a comer más cuando la comida está disponible.
  • En momentos en que usted esté sin mucho apetito, confíe en los alimentos que realmente le gusten.
  • Si no puede comer suficiente comida para mantener su peso, pruebe con calorías y bebidas ricas en proteínas prescritas por su médico.